div class="image"a href="http://pixhost.ws/avaxhome/big_show.php?/avaxhome/1a/cb/0009cb1a.jpeg" target="_blank"img src="http://pixhost.ws/avaxhome/1a/cb/0009cb1a_medium.jpeg" id="external_img_641818"//a/divbr/
div class="center"bJoye (Les plaintes de Gilles Binchois) - Graindelavoix/bbr/
EAC FLAC secure mode, test copy (CUE+Image) LOG | Complete Booklet | 371 MBbr/
iGlossa "Platinum" 32102 (2007) (74') | Medieval/Renaissance/i/divbr/
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table class="quote"trtd class="quote_left"#8220;/tdtd class="quote_center"Primero fue la sorprendente misa Caput de Johannes Ockeghem. Ahora le toca el turno, a su maestro, Gilles Binchois (†1460), a quien aquél dedicara su célebre déploration, pieza que se cierra este disco, única ajena al cantor de Cambrai. Si Pérès y Organum suenan muchas veces más a sí mismos que a los repertorios interpretados (y que lo sigan haciendo para bien del arte), graindelavoix ha dado un giro de tuerca. Si el primer disco fue fascinante, éste no le va a la zaga, aun cuando y no es fácil su ethos sonoro rompe con el anterior (no hay machicotages), siendo más "convencional", si es que este apelativo cabe en sus trabajos. Schmelzer, el director, firma otra vez unas excelentes notas que parecen propias del Journal of American Musicological Society. Tras dejar sentada la relación música-texto en las piezas de Binchois (repito, para leerlo, sin tópicos), acomete once de sus planctus (baladas y rondós, técnicamente, cinco de un códice escurialense), más el de Ockeghem, sumando dos voces femeninas a su formación anterior (emocionante el timbre y lo que hace Silvie Moors), con unos resultados estremecedores. Como muestra, Mon seúl et souverain désir, en un registro gravísimo, que sobrecoge. Ojo con los criterios interpretativos, justificados también en la carpeta del CD, que ponen patas arriba, y con tanta serenidad, principios aparentemente irrebatibles... da casi vértigo. Hay audacia cantandi y docendi en estos flamencos que interpretan a franco-flamencos, con modos tan distintos a las cristalinas polifonías al británico modo. Para dogmas, doctores tiene la Iglesia y, para ponernos los pelos de punta, este melenas rubio, con nombre de tenista, que puede revolucionar los criterios de interpretación de la música antigua. Björn Schmelzer: música en recipiente antropomorfo.br/
div class="right"a href="http://www.diverdi.com/tienda/detalle.aspx?id=19175" target="_blank"diverdi.com/a /div/tdtd class="quote_right"#8221;/td/tr/tableimg src="http://feeds.feedburner.com/~r/avaxsphere/soUv/~4/459644930" height="1" width="1"/
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